Allá
muevan feroz guerra
ciegos
reyes
por un
palmo más de tierra;
que yo
aquí tengo por mío
cuanto
abarca el mar bravío
a quien
nadie impuso leyes.
(Carmelo
Virgillo, Aproximaciones, 189)
Esta oracion viene de un poema que se llama “Canción del pirata” escrito por José de
Espronceda. Se habla del privilegio de la libertad y es de un punto de
vista de un pirata. El Pirata esta abordo de su barco viajando el mar, mirando hacia
la tierra que pasen. Él se nota que allí hay guerras bárbaras y crueles. Muchas
veces yo también he estado en algunas circunstancias de que quiero lejarme, o de una manera escaparme. Me hizo pensar en las tantas guerras
que tenemos, y la esperanza que todos tienen de escaparlas. Recientemente
vi una película que trate de un grupo de hombres, en la segunda guerra mundial,
que deseaban estar fuera de las ligas del cautiverio. En la pelicula ellos están encarcelados en
una sistema de penitenciario en Siberia, planeando como escapar la tiranía de los rucios
y los alemanes. Finalmente salen por un camino peligroso. En el recurso de su jornada caminan unos 6437 kilómetros pero
ellos valoraban la libertad mas que a cualquier otra cosa.
“Camino a la libertad” (The Way Back)
Al final de esta película
nos damos cuenta que unos de los hombres lleguen a sus destinos, y reciban la libertad y la felicidad. Observamos que su camino fue muy difícil pero sabemos que cada cosa
de valor tiene un precio. Pero con el pirata no podemos ver el precio
que pago para obtener su libertad, solo vemos su felicidad en ser libre. Como él llego a este punto no esta explicado, pero él si esta feliz y eso es lo que realmente le importa.
Todos tenemos
lugares donde sentimos libres. A lo mejor nos cuesta trabajo llegar, pero los tenemos.
Para el pirata era su barco, estar fuera de la tiranía. Allí no hubo leyes ni reyes. Allí es donde tenia
todo. ¿Dónde se siente libre usted? ¿Que estaría dispuesto pagar para obtenerla?
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