Yo
no soy yo.
Soy
éste
que
va a mi lado sin verlo;
que,
a veces, voy a ver,
y
que, a veces, olvido
El
que calla, sereno, cuando hablo,
el
que perdona, dulce, cuando oído,
el
que pasea por donde no estoy,
el
que quedará en pie cuando yo muera.
(Yo
no soy yo, Juan Ramón Jiménez, aproximaciones 210)
La
primera línea de este poema me hizo pensar mucho. Tiene un misterio que no es
tan fácil de entender, y que puede ser interpretado muy diferentemente. En la
segunda estrofa el poeta usa mucha anáfora. Eso nos ayuda a comparar los contrastes
que hace el autor. El autor nos hace
sentir que la persona es mucho más de lo
que observamos. Cuando pienso en esta cita viene a la mente el Hulk! Quien no
tiene control de su lado obscuro. Él tiene este problema que “va a su lado”. Vemos que nuestro exterior no
es siempre como parezcamos adentro.
Verdaderamente lo que realmente nos importa es
nuestro interior. Nuestra personalidad, mentalidad, caridad y nuestros
pensamientos nos definan. Pero como dice el poema “a veces, olvido.” De vez en
cuando nosotros olvidamos quienes somos. Tratamos de vestirnos como otras
personas, tratamos de actuar como otras, y olvidamos que somos únicos. No
debemos negar que todos somos iguales. Eso me hizo pensar en una película que se
llama “Rigoletto”. En la película hay un hombre misterioso con una deformación física, que se llama
Ribald. Al principio las Personas del pueblo creen que él es un monstruo, pero
a fin de cuentas ellos le malentienden.
Él es totalmente diferente de lo que parece. En la última parte de la película,
Ribaldi, rescata a una niña que se estaba ahogando, pero poco después él se muere.
Necesitamos entender que las personas no son
siempre como parecen sino que hay diferentes características en cada individual,
y nuestro carácter “quedará en pie cuando muramos”. Una de las cosas más difíciles
en el mundo es ser si mismo, en un mundo que esta tratando de hacerse como cada
otra persona.
No comments:
Post a Comment